miércoles, 21 de septiembre de 2011

De izquierda a derecha y de abajo a arriba.


¿Qué pasaría tras mi llegada a Kanazawa, a la 1 de la madrugada y donde no tenía nada reservado? Pues que evidentemente estaba en la calle y ahí me quedé hasta que amaneció. Di un paseo intentando encontrar un bar abierto y cuando creí que estaba salvado al avistar un karaoke un poco sórdido, me encontré que una vez dentro había cubículos un poco pequeñitos y demasiado íntimos y que las luces eran sospechosamente coloraditas. Yo por si acaso, no fuese a ser que pecase de desconfiado, pregunté a un camarero que estaba cerca de la entrada si podía tomar una cerveza, a lo que me miró como si hubiese visto a Alf y me dijo que no, que ahí para tomar cervezas como que no…

 Así que me alejé de la casa de afecto negociable japonesa y me puse a dar vueltas hasta que, cansado como estaba después de tan largo día, volví a la estación y me puse a descansar rodeado de una nube de indigentes japoneses. Por supuesto, un indigente japonés es como un indigente de alto standing y los bancos eran comodísimos.

 Una vez despojado del sueño (y de algo de dignidad) me desperté unas 4 o 5 horas después para ver el jardín de la ciudad, considerado uno de los tres jardines más bellos de Japón. El jardín era en efecto, muy bonito y aquí os dejo unas fotos para que lo podáis apreciar. Tiene cerezos de todo tipo, estanques, arbustos muy monos y pajarillos que revolotean por doquier. Creo que también estaba el árbol en el que se transformó David el gnomo. Pero vuestro amigo Pablo ya estaba un poquito saturado de jardines y lo que quería era tomarse una cervezuela y ver un poquito de ciudad, por lo que decidió irse al norte a ver que se encontraba. Y como Sapporo es una gran ciudad cervecera en lo más norte de Japón, ahí me dirigí.
 De camino a Sapporo decidí parar en Takayama, sólo por el hecho de que iba con la guía de mi amigo Daniel y tenía marcado en el mapa algo así como “lugar chachi” por lo que decidí pararme. En el pueblo (que más bien era una aldea) rústico como él solo, la mayoría de las casas eran de madera, como la de la foto y aunque estuve tentado de ver si alguna prendía sólo para ponerlo en facebook, no lo hice y me limité a sacar unas fotos y comprar algo de comida para el largo viaje que me esperaba. Fui a la estación de trenes y pedí un billete para Sapporo para ese día. Esto equivaldría a estar en Cadiz y decirle al vendedor de billetes de la estación: “¡Hola! ¡Deme el próximo ticket para Tarragona!” El señor aún así me hizo las conexiones pertinentes y me encontró una en la que tenía un trasbordo de un minuto y medio para coger el tren de enlace. Él vendedor de billetes aseguraba que el tren llegaría al segundo en puntualidad y os adelanto que así fue. Cosas de la red ferroviaria japonesa.

 Sapporo es la mayor ciudad de la isla más al norte de Japón, Hokkaido. Dicha isla va bastante a su bola y no tiene tanto del Japón tradicional al que estamos acostumbrados. Y tampoco de su clima: en Hokkaido las temperaturas pueden llegar a alcanzar los 40 grados bajo cero en invierno y es relativamente común el ataque de osos en las montañas.  En Tokyo como mucho te ataca un gato, que seguramente sea Doraemon y te de algo bueno.

 Cuando yo llegué no hacía -40 grados, pero si hacía bastante rasca aún así, sobre todo teniendo en cuenta que llevaba un mes muriéndome de calor allá a donde iba y que cuando abandoné Takayama estábamos a 34 grados.

En Sapporo, algunas de las cosas más famosas son: el reloj del ayuntamiento, la lonja de pescado, el museo de los “ainu” (los aborígenes de la isla)  o la torre de televisión (en la foto) Pero lo de verdad, de verdad famoso de Sapporo es sin duda, la cerveza. Sapporo produce una cerveza (que por supuesto trajeron los alemanes) que llevan produciendo desde hace la tira de años por ellos mismos. Así que me propuse realizar una inmersión cultural e irme a tomar unas cervezas mientras degustaba uno de los platos típicos de Sapporo, el Jingisukan (Gengis Khan) consistente en una parrilla ovalada sobre la que ir poniendo los alimentos que se van pidiendo, principalmente carne y verduras, lo cual no es nada, nada típico en el resto de Japón. Os dejo un video bastante aclarativo.
   
Habiéndome puesto hasta las trancas de cerveza y carne, me fui feliz como una perdiz a bajar la comida, ya de noche aun siendo las 18h, lo que remarcaba que de verdad estaba muy al norte (tardé unas 8 horas en Shinkansen)

 Visité, incitado por mi amigo Morente, el museo Ainu de la ciudad, que se encontraba en un séptimo piso y que parecía que nadie visitaba. Lo digo más que nada porque había varias pantallas informativas que encendieron al entrar yo y porque la que cortaba el bacalao en el museo vino a hablar conmigo en persona a indagar quién era yo y qué era lo que hacía. Como debí ser el primer español que pisaba aquel museo y le caí en gracia, me enseñó a tocar un instrumento ainu muy rudimentario y mono llamado “mukkuri” que aún conservo. No es que suene muy bien, pero claro, si viene de Japón, donde todo parece más maravilloso, de repente a uno le suena a arpa celestial.

  Dispuesto a abandonar Sapporo con el listón bien alto y contento de haber ido, pensé que ya nada más podría ofrecerme la ciudad. Sin embargo estaba equivocadísimo: volviendo a la estación me encontré al héroe de mi infancia en medio de la calle, en Japón. Allí, repartiendo fliers se encontraba… ¡¡Son Goku!!  Sí amigos, era el auténtico Son Goku. Lo reconocí porque llevaba la bola de cuatro estrellas de su abuelo en la mano y claro, eso era una prueba irrefutable. Os adjunto una foto para que podáis verlo con vuestros propios ojos y me digáis que os parece este nuevo peinado afro-superguerrero que se ha dejado.

 Y así, terminé mis andanzas de arriba a abajo de Japón y me dirigí a la que sería mi última parada antes de abandonar el país: ¡TOKYO!

Pero como bien os oléis, esto amiguitos, será la próxima vez.

 ¡Un abrazo y escribid algo, por caridá!

15 comentarios:

  1. Son Goku afro-rubicano? me falla la memoria o la razón? :)
    Me ha encantado el aparatejo individual cocinante! es maravilloso! aunque no sé si te pasaste un poquito con la manteca...
    En fin! que una vez más nos deleitas con unas aventuras japorurales muy divertidas! Y me alegro de que no te sirvieran ninguna cerveza en el karaoke bizarro, pues nadie sabe como pudiera haber acabado esa historia.
    Así que te esperamos en Madrid, a ti y a tus fotos!

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  2. ¡Jajajaja, el Son Goku más palleiro que he visto en mi vida! Pues sí que parece un sitio interesante Hokkaido. Siempre me ha llamado poderosamente la atención el hecho de que sea "tan diferente" al resto de Japón, y me pregunto cómo será la vida por esas tierras. El artilugio ese... no sé, algo me dice que es apetitoso el resultado aunque veo muuuuuuucha grasa en esas tiras de buey... pero muuucha...

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  3. Acabo de leer sobre Son Goku,porq no tenía ni idea de quién era(de verdad eran los mejores años de mi vida, porque...qué mie.. khmkhm cosa muy interesante es esa?)
    Y por cierto...había luna llena? Porque según la Wikipedia al verla se convierte en un mono. Asi q nada, la proxima vez ten cuidado))

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  4. y pueblado tb.
    no lo olvides!!

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  5. Quién es el hereje este de "casimoscovita" que no sabe quién es Son Goku???

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  6. ya sabía yo que no te podías ir de japón sin pasar al menos una noche como homeless... las viejas constumbres no se pierden!!!

    fdo:
    la de la calle real

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  7. Yo le hubiera partido un palo en las costillas al Goku ese para ver si era el de verdad. Si lo fuera no te haría nada xq es todo bondad! El jardín es precioso pero tienes q hablar siempre de comida... manati!!

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  8. Cuando he llegado al final y he visto a... Son Goku... todo lo que has escrito ha dejado de tener sentido... Un dramón...

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  9. Ay que risas imaginart de vagabundo... No me llames cruel! Pero no puedo dejar de reirme. Y ya con lo del lugar chachi y Son Goku... Ahora soy más feliz gracias a ti!
    Gracias oh Pablo nuestro por compartir tus andanzas con nosotros! ajajajaja
    Un besote y sigue escribiendo!

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  10. Hola holita pablito soy Lore!! Pos a mi lo que me has me ha gustado, por lo mala que soy y la envidia que te tengo, es que acabas de escribir en el face que tienes morriña! asi que... mucha vuelta al mundo mucho songoku y mucho jardin, pero el egocentrico pablo nos echa de menos, jajajajaja!!Un besazo desde la ciudad mas aburrida del mundo, te keremos pablo :D

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  11. jajajajaja, joe, ya habiendo visto a goku ya te podrías haber vuelto a la coruña, acostarte y no levantarte nunca más hasta morir en puro karma!

    Por cierto, como eras el unico visitante español en la historia del museo... si te lo recomendó tu amigo! Veo contradicciones, lagunas... :D

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  12. Me lo recomendó porque conocía la cultura ainu, pero él aún no ha estado en Japón!

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  13. bardzo ladny blog masz, Pablito! :-)
    szkoda, ze nie rozumie po hispansku, ale zdjecia sa tez supr :-)

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  14. Creo que en el momento de haber visto a Son Goku deviste de dar por terminado tu viaje y volver a España.Supongo que le preguntarias por el resto de compañeros y en que isla se hallaba o mestre mutenroi(Que bueno estaba Vexeta)...

    P.d. Los jardines preciosos.

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  15. Y para los de la generacion de mazinger Z? jajaja, muy bueno las ollitas esas calientes, hasta me ha entrado hambre al verlas.bsñs

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