¡Hola amiguitos!
Viendo que quienes me comentaban que no escribían porque los textos eran muy largos y que a quienes me comentan les gustaban como antes, volveré a mis textos habituales donde me explayo y os cuento todito, todito como a mí me gusta.
Habíamos abandonado finalmente Kyoto, y aunque pensé que ya poco me iba a sorprender Japón después de lo visto, estaba equivocado. Tras abandonar Miyajima e Hiroshima, a donde tenía pensado volver dos días después para presenciar la ceremonia anual de la bomba atómica, me dirigí hacia el sur, a la isla de Kyushu.
Japón en realidad es un archipiélago formado por miles de islas, aunque la mayor parte de la población vive en las 4 islas principales: Kyushu, al sur; Shikoku, en el centro-sur; Honsu, la más grande de todas y donde se encuentran las principales ciudades como Kyoto, Osaka y Tokyo; y Hokkaido, que se encuentra al norte, cerca de Rusia.
Por lo tanto, me dirigía al sur. En concreto a una ciudad llamada Beppu, conocida por sus aguas termales y sus chorros de vapor de origen volcánico. Por el camino, grabé algunos videos cortos de las zonas rurales japonesas como el que podéis ver aquí mientras iba en el Shinkansen.
Viendo que quienes me comentaban que no escribían porque los textos eran muy largos y que a quienes me comentan les gustaban como antes, volveré a mis textos habituales donde me explayo y os cuento todito, todito como a mí me gusta.
Habíamos abandonado finalmente Kyoto, y aunque pensé que ya poco me iba a sorprender Japón después de lo visto, estaba equivocado. Tras abandonar Miyajima e Hiroshima, a donde tenía pensado volver dos días después para presenciar la ceremonia anual de la bomba atómica, me dirigí hacia el sur, a la isla de Kyushu.
Japón en realidad es un archipiélago formado por miles de islas, aunque la mayor parte de la población vive en las 4 islas principales: Kyushu, al sur; Shikoku, en el centro-sur; Honsu, la más grande de todas y donde se encuentran las principales ciudades como Kyoto, Osaka y Tokyo; y Hokkaido, que se encuentra al norte, cerca de Rusia.
Por lo tanto, me dirigía al sur. En concreto a una ciudad llamada Beppu, conocida por sus aguas termales y sus chorros de vapor de origen volcánico. Por el camino, grabé algunos videos cortos de las zonas rurales japonesas como el que podéis ver aquí mientras iba en el Shinkansen.
Llegué a Beppu por la noche, por lo que busqué uno hostal barato donde alojarme (una vez más, lo busqué al llegar) y me informé un poco sobre los muchísimos “onsen” que había en Beppu. ¿Qué es un “onsen”? Es una tipo de baño japonés, entre sauna y baño turco, en el que normalmente el agua brota caliente del suelo y la gente se baña desnuda junta. Es algo MUY típico de Japón y aunque algunas ciudades, como Beppu, son famosas por ello, se encuentran en todos y cada uno de los rincones de Japón. Así que al día siguiente me dirigí a un onsen que me habían comentado que estaba muy bien y, aunque por el camino me perdí, una amable (como no) señora a la que le pregunté donde estaba el onsen, se ofreció a llevarme hasta la misma puerta en coche, aunque ni siquiera le quedaba de camino, mientras me contaba mil y una historias en japonés que nunca llegaremos a conocer. Tras abandonar a mi hospitalaria beppuína, entre en el onsen, donde uno ha de dejar su calzado en la entrada, darle la llave de la taquilla a la recepcionista, que a su vez le dará una toalla de mano. En la premisas del baño se desnudará uno delante de decenas de ojos japoneses que por supuesto estarán pendientes de ver que hace uno en todo momento (ya que era el único no-japonés por los alrededores) y ni toalla ni nada, uno sale del vestuario totalmente desnudo. En el onsen hay baños de distintos tipos, aunque lo primordial es un baño tipo estanque de agua caliente, normalmente al aire libre, y alguno cubierto. Asimismo, había varios baños de chorros calientes, aguas termales, etc… Un lujazo, vamos. Algunos onsen son incluso gratis, otros valen unos 7 euros la entrada aproximadamente. Por motivos evidentes no se pueden sacar fotos, pero os diré que es muy agradable estar desnudito, que la gente habla muy abiertamente y que uno se queda como nuevo, claro. También hay mucha miradita tonta. No digo más.
Tras rejuvenecer 10 años, me dirigí a la playa, donde por si no me hubiese relajado bastante, me esperaba un baño en arena caliente. En varias playas de Beppu, las arenas están “ahumadas” por el efecto del calor volcánico y se le atribuyen propiedades minerales. Yo en concreto iba por mi afán de hacer cualquier
Al salir, uno se pega un bañito en un pequeño onsen y nada, listo para continuar el día. Yo continué el mío paseando un poco por Beppu, contemplando sus chorros de vapor por toda la ciudad (no sé si se pueden apreciar bien la foto principal de arriba, pero los había por toda la ciudad y en conjunto eran bastante impresionante)
Tanto relajamiento me dio ganas de activarme un poco y me decidí cambiar de ciudad e ir a la ciudad más grande de la isla de Kyushu: Fukuoka.
Fukuoka es conocida sobre todo por su fiesta nocturna. Es de las pocas ciudades en Japón donde la fiesta comienza pasada la medianoche y se alarga hasta el amanecer. Al tener el JR Pass, podía moverme con total libertad de una ciudad a otra sin pagar ningún extra, así que contacté a un amiguete que había hecho unos días antes en un barco mientras iba de China a Japón… ¿Os acordáis de quién hablo? Efectivamente, se trata de Bart, el chico holandés con el que compartía camarote en mi travesía desde Shanghai a Osaka y con quién había chateado desde entonces un par de veces, ya que él se había mudado a Japón para vivir al menos medio año en Fukuoka. Así que le confirmé que iría ese mismo día y decidimos movilizar a la gente de su residencia para salir ese día. Llegué ya de noche (anochecía bastante temprano, sobre las 19:30h) y dejé mi equipaje en la estación, ya que sabía que no iba a pasar la noche en esa ciudad, puesto que quería coger el primer tren al día siguiente (a las 06h) con dirección a Hiroshima para ver el evento, que comenzaba a las 8:15h.
Resulta que Bart (se llamaba así de verdad, no es uno de mis nombres inventados) vivía en una residencia para estudiantes extranjeros, por lo que sus amiguetes eran principalmente europeos y norteamericanos. Aunque había más gente, nos centraremos en sus dos amigos con quienes pasé la noche, Jordy (nombre real) americana muy maja que bebía como Bob Esponja y Pierogi(nombre inventado) un chico polaco con grandes delirios de grandeza. Ahí me fui yo, con Bart, Jordy y Pierogi a un bar que conocían donde cada viernes había, para las 25 primeras personas, “nomihodai” por 10 euros. ¿Qué es “nomihodai”?
¡Quiero dejar claro que me lo pasé muy bien y que tanto Bart como Pierogi, Jordan y Pinipón me cayeron genial! Desgraciadamente, a eso de las 5 de la mañana tuve que irme, no sin gran esfuerzo, a la estación de trenes para coger mi Shinkansen que me llevaría a Hiroshima, para vivir el que fueuno de los días más solemnes de mi vida: la ceremonia del aniversario de la Bomba Atómica.
Pero por supuesto, esto será la próxima vez. Un abrazo para todos. ¡No os olvidéis de comentar!
Bueno bueno bueno... Voy a empezar a aficcionarme a este rollo tuyo del blog y ya te lo voy a comentar sin ameanazas ni nada. me alegra mucho que tu flor en el culo se active en cualquier parte del mundo, ya me quedo mas tranquila. y me alegra mas todavia que te hayas encontrado en el culo del mundo a un amiguito egocentrico como tu, pagaria por escuchar esa conversacion!! Una vez mas, besitos desde la Coru. Lore ;)
ResponderEliminarNo he telminado de leel, demasiado lalgo dilia yo... Pelo se confilma, tú sel puta y abel venido solo a follal: "También hay mucha miradita tonta. No digo más" De nuevo tu lomple mi corasó
ResponderEliminarnos podría usted confirmar si es cierto lo que se dice sobre el tamanyo de los asiáticos?
ResponderEliminarFdo: la de la calle real
Ayer estuvimos Masha, Javi y Sandra tomando cervezas. Masha puso el video en el que te declaras para cuando tenga ella 30 años. Te echamos de menos :)
ResponderEliminarCreo que esta entrada es de las que más me ha gustado... Relajación, alcohol, dancing y hasta partes culturales....
ResponderEliminarI like it!
Para cuando el próximo?
Un besazo, Willy Fogg!
El vídeo del Shinkansen es espectacular: se percibe hasta en las nubes el movimiento. Oye, no tenía yo idea de que Fukuoka fuese tan marchosa. Tomo nota para cuando siga tus pasos por las islas. Perdona el retraso en mi comentario, que estuve fuera estos días. Un besote y sigue así, majete,
ResponderEliminarSpero ver a Vladi pronto en alguna de esas fotos!
ResponderEliminarMenuda oferta, los primeros 25 barra libre, habría que probarlo en coruña!! Un beso guapetón, voy a comentar las demás entradas.
ResponderEliminarmuy buen viaje; sin duda!
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